Un lightstick fanmade es el que fabrica la comunidad cuando el oficial no existe, no llega al país o cuesta más que la entrada al concierto. En Chile es la situación normal con los grupos que todavía no tienen distribución acá, y por eso conviene saber qué mirar antes de comprar uno.
Lo primero es el tipo de luz. Un LED simple ilumina de forma plana y se ve apagado desde lejos. Un LED de alta intensidad con difusor reparte la luz por toda la pieza y es lo que hace que se vea desde arriba en un estadio. Si la foto del producto muestra la luz concentrada en un punto en vez de todo el cuerpo encendido, vas a notarlo en el show.
El acabado traslúcido importa más de lo que parece. Una pieza opaca con un LED dentro se ve como una linterna; una traslúcida difunde la luz y toma el color completo. Es la diferencia entre que se vea el objeto iluminado o que el objeto sea la luz.
La autonomía es donde más gente se lleva un chasco. Pregunta cuántas horas dura y con qué alimentación funciona. Las pilas AAA son cómodas porque se reemplazan en el mismo recinto si se acaban; una batería recargable interna es más limpia pero si se descarga a mitad del show no hay nada que hacer. Para un concierto de tres horas más la espera en la fila, calcula el doble de lo que dura la música.
Sobre el material: la impresión 3D en PLA es rígida y resistente para uso normal, pero no está pensada para golpes fuertes ni para quedar al sol dentro de un auto —el PLA se deforma con calor sostenido. Si el tuyo va a viajar en una mochila apretada, pregunta por el grosor de pared.
Y algo honesto sobre lo que un fanmade no hace: no se sincroniza con el sistema oficial del concierto. Esa sincronización va por bluetooth con un protocolo cerrado de cada agencia, y ningún fanmade puede replicarlo. Lo que sí hace es acompañar, dar color y hacer que se te vea — que para la mayoría de los grupos sin lightstick oficial es exactamente lo que se necesita.
Los nuestros los diseñamos desde cero y los imprimimos en Chile, con acabado traslúcido y LED de alta intensidad. Si tu grupo no está en el catálogo, escríbenos: buena parte de lo que vendemos empezó siendo el encargo de alguien.